DICIEMBRE-2014


                   «Lo que está delante de nosotros y lo que está detrás es poco importante comparado con lo que reside en nuestro interior.»

                   Emerson


    

    El contexto que nos rodea y en el que nos desenvolvemos siempre es importante, pero su importancia será relativa si somos conscientes de que podemos gobernar nuestras interacciones al decidirlas de manera consciente apelando a toda nuestra experiencia anterior. Podemos y debemos analizar de forma consciente y detenida todas las sensaciones y estímulos que recibimos del exterior para que nuestra respuesta sea ajustada a nuestros intereses.

    La parte instintiva que todos llevamos dentro nos llevarán en un primer momento a responder de forma rápida y atolondrada, pero a base de entrenamiento y experiencia podemos conseguir que nuestras respuestas tengan ese componente de raciocinio del que disponemos los seres humanos y que no siempre ejercitamos convenientemente. Siempre podremos regular nuestro comportamiento a partir de nuestros objetivos y las acciones que consideremos oportunas para alcanzarlos.



NOVIEMBRE-2014


                   «Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás, es la única manera.»

                   Albert Einstein


    

    Lo primero a considerar sería si tenemos una intención activa de influir en los demás o simplemente es una consecuencia espontánea de nuestras relaciones. En el primer caso podemos conseguir, por nuestro interés, efectos adversos según el tipo de persona y contexto en el que nos desenvolvamos. Me vienen a la mente los espacios religiosos, abosultamente personales, en los que influir en los demás tiene que ser una consecuencia de nuestros actos y lo que los demás ven en ellos, nunca por imposición.

    Quizá sea interesante considerar en actuar de una manera natural, sin estar buscando continuamente la aprobación y el ensalzamiento de los demás. Ser nosotros mismos de forma permanente, sin forzar nuestros comportamientos, hará que los demás nos perciban de una forma natural. Sin influimos o no en otros dependerá de ellos y de que lo que observen en nuestras actitudes sea positivo y enriquecedor para incorporarlo a sus vidas. Ante todo, naturalidad en nuestros comportamientos y en nuestros actos.



OCTUBRE-2014


                   «Aparezca lo que aparezca en la mente, simplemente obsérvalo.»

                   Ajahn Chah


    

    Aunque en teoría los humanos podemos gobernar nuestros pensamientos, hay innumerables ocasiones en que nuestra mente parece querer ir por derroteros contrarios a los deseados. Un ejemplo son esos pensamientos recurrentes que nos inundan en algunas ocasiones y que cuanto más queremos erradicar con más intensidad se nos presentan. Me viene a la mente ahora aquello de no pensar en un elefante rosa.

    Cuando algo tiene solución, lo mejor es afanarse en llevar a cabo los pasos para conseguirlo. Y si no tiene solución, lo mejor es aceptarlo y sobrellevarlo lo mejor posible. Muchas veces nos vemos sorprendidos nosotros mismos por asuntos que nos vienen a la cabeza, aprentemente sin motivo, pero la mente humana es muy compleja y está permanentemente activa, incluso cuando dormimos, por lo que no es de extrañar que aunque no seamos consicentes plenamente de algo, lo tengamos por ahí dentro. Como dice la frase, simplemente observa, y yo añadiría, asume.



SEPTIEMBRE-2014


                   «Muchos buscan la felicidad como otros buscan el sombrero: lo llevan encima y no se dan cuenta.»

                   Nikolaus Lenau


    

    Definir lo que es la felicidad es harto díficil pues incluso para una misma persona su concepto de la misma puede cambiar de un día para otro en función de como le marchen las cosas. En demasiadas ocasiones se liga la felicidad más a las cosas materiales y no tanto a las espirituales. Lo que está claro es que las felicidades obtenidas a partir de cosas materiales son efímeras puesto que una vez conseguidas se piensa en nuevas metas.

    Quién menos necesita tiene el camino más sencillo para encontrar la felicidad. Es fundamental saber apreciar pequeñas cosas que muchas veces tenemos a nuestro alcance sin reparar en ellas. Nuestro estado de ánimo, nuestras emociones y sentimientos son la base para lograr la felicidad y somos nosotros mismos los responsables de lograr que unas y otros sean positivas.



AGOSTO-2014


                   «Todas las ideas realmente buenas que he tenido en mi vida aparecieron mientras ordeñaba una vaca .»

                   Grant Good


    

    Aunque muchas veces no nos demos cuenta, hay numerosos momentos en el día, mientras hacemos tareas rutinarias, que podemos dedicar a pensar, a estar un rato con nosotros mismos y dar un repaso a nuestras creencias y el modo en como influyen en nuestra vida. Con demasiada frecuencia destinamos esos momentos de paz a angustiarnos pensando en lo que vamos a hacer cuando acabemos, lo que no nos deja disfrutar del momento presente y nos agobia pensando en lo que tendremos que hacer después.

    Si repasamos un poco nuestras actividades diarias encontraremos muchos instantes para dejar volar nuestra imaginación. Unos momentos al levantarnos o acostarnos, mientras fregamos la vajilla tras una comida, mientras planchamos o mientras damos un paseo o esperamos la llegada del autobús, podemos encontrar esos minutos para estar con nosotros mismos y disfrutarlos plenamente, de forma consciente y sin dejarnos llevar por las preocupaciones.



JULIO-2014


                   «Lo importante es no parar de preguntar.»

                   Albert Einstein


    

    Dos mundos básicos en la persona: el físico y el mental. De todos es sabido que es muy bueno ejercitarse en ambos de forma constante a lo largo de toda la vida y de acuerdo con nuestras posibilidades. En lo que respecta a nuestra mente, mantener la curiosidad y la inquietud por saber más cada día es una garantía para mantener activo nuestro cerebro y "vacunarle" contra atrofias y enfermedades.

    A poco que dediquemos nuestros esfuerzos, el mundo moderno pone a nuestro alcance inmumerables fuentes de información a las que podemos dirigirnos para satisfacer nuestra curiosidad y encontrar respuesta a nuestras preguntas. Nuevos conocimientos irán provocando nuevas inquietudes hasta generar una espiral en la que nos podemos ir metiendo de forma controlada. Conferencias fratuitas, bibliotecas, universidades, clubs de lectura, internet... Un mundo a nuestro alcance para hacer esa gimnasia de nuestra mente que nos procure una vida sana y feliz durante muchos años.



JUNIO-2014


                   «El silencio es como el viento, enciende los grandes malentendidos y solo apaga los pequeños.»

                   Eddie Constantine


    

    Gran cantidad de discusiones, enfados y tensiones son originados por puros malentendidos, que cuando llegan a aclararse además de restaurar la armonía dejan claro la inutilidad de los momentos pasados. Lo mejor es preguntarse si la otra persona conoce nuestras necesidades, si conocemos nosotros las suyas y si ambos sabemos lo que nos agrada o mos molesta de una forma clara, sin basarse en meras suposiciones o conjeturas. No somos adivinos y en muchas ocasiones ni podemos ni tenemos tiempo en ponernos a adivinar los pensamientos y necesidades de los demás.

    Hay personas y situaciones que hacen muy díficil iniciar una conversación y especialmente si son consecuencia de un desaguisado, aunque sea para tratar de arreglarlo. Pero debemos vencer nuestras reticencias e intentarlo, que será la única manera de comprobar lo que de cierto o supuesto hay en la situación. Si es un amigo, apreciará nuestra iniciativa y nuestra sinceridad y la amistad saldrá reforzada. Si por el contrario es enemigo vale más comprobarlo cuanto antes. En todo caso las relaciones y sus entresijos siempre hacen crecer a las personas.



MAYO-2014


                   «Quién mata el tiempo no es un asesino, es un suicida.»

                   Anónimo


    

    Hoy en día sufrimos todos en mayor o menor medida la «enfermedad de la prisa», que entre otras cosas suele ser causante de muchos cuadros de estrés. Tenemos una necesidad perentoria de llegar pronto a todas partes y la mayoría de las veces no sabemos por qué ni para qué. El tener más o menos prisa no mejora nuestra vida, más bien al contrario, pues aunque pueda ser emocionante a buen seguro que nuestra salud se resentirá de un ritmo cardíaco elevado, una presión sanguínea alta, tensión muscular o dolores gástricos entre otros.

    Pararse un momento a respirar profundamente sin pensar en nada. Disfrutar de una sesión de planchado o de lavado de la vajilla, un paseo tranquilo, una lectura sosegada, una puesta de sol, una ducha relajante... son delicias que están al alcance de nuestra mano sin esfuerzo, mucho menos del que requiere la prisa, y no sabemos utilizarlas en nuestro beneficio. A medida que vayamos parando y disfrutando de las cosas de forma más tranquila y menos apresurada, la calidad de nuestra vida subirá muchos enteros.



ABRIL-2014


                   «Ahora seremos felices, cuando no hay nada que esperar.»

                   José Hierro


    

    Parece una frase dicha desde la deseperanza de una persona mayor que ya ha dado por concluída su vida, pero nos puede hacer reflexionar acerca de nuestras expectativas y el grado de importancia que las damos en nuestro devenir diario. Algunos dichos contrarrestan esta sentencia como aquel que «No es feliz quien más tiene, sino quien menos necesita».

    No solo nuestras necesidades y expectativas en la vida sino más el grado de relevancia que las demos harán nuestra existencia más o menos llevadera. Es bueno progresar, desear mejorar en nuestro desarrollo intelectual y personal, aspirar a una mejor calidad de vida, pero siempre dentro de unas pautas razonables y alcanzables que nos generan alegría en cada logro y no pena por no alcanzar la metas propuestas, que deben realistas y ajustadas a nuestra situación, nestras capacidades y nuestras posibilidades reales.



MARZO-2014


                   «En esta vida lo importante no es lo que te ocurre sino cómo lo afrontas.»

                   Juan Manuel Serrat


    

    Nuestra actitud es el reflejo de nuestros pensamientos. La calidad de nuestra vida dependerá de nuestra actitud al enfrentarnos a los acontecimientos que la vida nos depare. Una mala actitud, una actitud negativa, incrementará nuestras preocupaciones y nos ofuscará en la realización de nuestros fines, amén de nublar la realidad y oscurecer los posibles momentos bellos que la vida puede ofrecernos.

    Por el contrario, una actitud positiva minimizará las dificultades de nuestras tareas y nos predisponerá para acometerlas con más confianza y decisión, con lo mejorará la probabilidad de llevarlas a buen puerto obteniendo por ello alegría y satisfacción. Aunque las circunstancias sean las que sean, nuestra actitud nos permitirá obtener aquellas cosas buenas que la vida nos ofrezca.



FEBRERO-2014


                   «El primer castigo del culpable es que nunca será absuelto por su conciencia.»

                   Juvenal


    

    Es muy común entre los humanos echar la culpa a los demás por los fallos propios, como una forma de liberar nuestra propia conciencia que una y otra vez vuelve a recordarnos la falta cometida. Cada uno sabe en conciencia los actos realizados y será su carga permanente aunque trate de confundirse o confundir a los demás sobre la autoría de los hehos y busque mil y una razones para su justificación.

    Mientras que los ganadores se echan la culpa a si mísmos, los perdedores se la echan a los demás. Admitir ante nosotros mismos o ante los demás que hemos cometido un error es un golpe para nuestro ego, por lo que tenemos tendencia a disimular y oultar nuestras equivocaciones. Hemos de saber que el mayor error es no admitirlas y no aprender de lo ocurrido para el futuro.



ENERO-2014


                   «Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países.»

                   Antoine Houdar de la Motte


    

    Cada día se encuentran más evidencias de los beneficiosos efectos de la lectura en la mente humana. Además de enriquecer de forma clara y efectiva nuestros conocimientos y nuestra concepción del mundo y de las cosas, es un poderoso retardante e incluso anulante de enfermedades degenerativas cerebrales tales como el Alzheimer y similares.

    A un coste casi cero si utilizamos los servicios de las bibliotecas públicas o por muy poco en relación con las horas de entretenimientos que nos proporciona, la lectura nos transporta a regiones ignotas y situaciones desconocidas con solo dejar volar nuestra imaginación a medida que nuestros ojos devoran las páginas. Un «deporte» para practicar en todo tiempo y lugar y a todas las edades.