"Dolor en los músculos y en los tejidos que conectan los huesos, ligamentos y tendones."

     La fibromialgia es una enfermedad que afecta altamente al sexo femenino. Según estudios el porcentaje con respecto a los varones es superior al 90%, por lo que de cada diez personas que sufren fibromialgia, más de nueve son mujeres, estadísticamente hablando.

     No se sabe con certeza que produce la fibromialgia. Se están barajando multitud de posibilidades que están en fase de estudio sin llegar a resultados concluyentes.

     Si bien los dolores son similares a los producidos por la artritis, en la fibromialgia no se produce inflamación de las articulaciones. Sería como un reumatismo de tejido blando.

     Una teoría plausible es la que conecta la fibromialgia con la bajada de defensas del organismo.

     Cuando una persona, por los motivos que sean, sufre episodios continuados de estrés, ansiedad, etc. sus defensas naturales bajan, lo que puede ser caldo de cultivo para esta enfermedad.   Repito, es solo una teoría no comprobada pero conozco varios casos en los que se da esta circunstancia.

     No existen pruebas de laboratorio que permitan diagnosticar la fibromialgia: radiografías, análisis de sangre y biopsias musculares son normales.Por ello, el diagnóstico se basa en un examen clínico de los síntomas de una persona, el cual es llevado a cabo por un médico, y aquí es donde residen uno de los principales y muy acuciantes problemas de esta enfermedad.

     El médico se tiene que basar en la información que le facilita el paciente, se tiene que “creer” de verdad lo que este le manifiesta, y ello conlleva no pocas dudas sobre todo en el caso de Tribunales Médicos que tiene que tomar la decisión acerca de conceder Incapacidad a una persona.

Al tratarse de episodios de dolor crónico, el uso de medicamentos necesarios para mitigar el dolor presenta contraindicaciones sobre todo a largo plazo, por el incremento paulatino y necesario de las dosis y los efectos secundarios que estos medicamentos causan en los pacientes.

     Una alternativa es complementar el uso de medicamentos con tratamiento psicológico que ayude a “llevar mejor” la enfermedad.

     En el apartado de enlaces figura el de la Asociación de Fibromialgia de Madrid. En su Web hay un apartado de bibliografía donde se pueden descargar informaciones acerca de tratamientos psicológicos que se están realizando en la Asociación, desde hace varios años, con resultados excelentes que permiten cambiar el modo de enfocar la vida de “el” y “las” pacientes con esta enfermedad.