Naratín de Nueva York



     Dentro de las pruebas convencionales de atletismo, el maratón es una de las más exigentes que consiste en correr de forma continuada a lo largo de 42 kilómetros y 195 metros. Si dura es la prueba, más duros son los entrenamientos y la preparación para la misma. En personas que no son profesionales, el simple hecho de cruzar la línea de llegada tras prolongado esfuerzo aporta un sinfín de sensaciones y emociones que embargan a la persona que se ha metido en semejante aventura.

Las vivencias son los ladrillos que van modelando a cada persona, como las afrontamos, como las valoramos, como las disfrutamos o como las sufrimos. Para mí, el correr la maratón ha sido una de las experiencias inolvidables que atesoro en lo más recóndito de mi interior, tanto en aspectos personales propios como de relación con otras personas con las que tuve ocasión de coincidir.

Intentando reflejar los prolegómenos y devenires que rodean a una carrera tan prolongada, he escrito el documento en formato pdf titulado "Así corrí la Maratón de Nueva York en 1997" que podeis abrir en el siguiente enlace. Espero y deseo transmitir la miríada de sensaciones que me aportó la aventura y quien sabe, instaros a acometer vuestra propia maratón.

Maratón.pdf