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Cursos de IA gratuitos y públicos en España: qué vías hay

Qué formación en IA se puede hacer gratis en España: la vía del SEPE y los servicios autonómicos, planes para desempleados, fundaciones y MOOC.

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Sí, en España existe formación en inteligencia artificial gratuita y de financiación pública, pero no llega por un único sitio ni está abierta a todo el mundo por igual. Conviven la formación para el empleo que canalizan el SEPE y los servicios autonómicos, los planes dirigidos a personas desempleadas, las iniciativas de fundaciones y de los grandes fabricantes de software, y los cursos abiertos de universidades. Cada vía tiene su público, su forma de acceso y su límite.

Este artículo es el mapa de esas vías: qué es cada una, a quién se dirige y para qué sirve de verdad. Lo que no vas a encontrar es una lista de cursos con nombre, plazo y enlace, y es deliberado: las convocatorias abren y cierran, cambian de comunidad autónoma y de ejercicio, y publicar un listado que caduca en tres meses sería mandarte a un enlace roto en lugar de enseñarte dónde mirar.

Conviene separar dos preguntas que suelen llegar juntas. Una es qué vías gratuitas existen y cómo se accede a cada una, que es de lo que va casi todo el artículo. La otra es si te basta con lo gratuito o necesitas pagar, y está respondida más abajo, con los perfiles a los que un recurso gratuito les sobra —que son más de los que suele admitir quien vende formación— y el punto exacto en el que deja de servir. Y si detrás de tu búsqueda hay una empresa que quiere formar a su plantilla, la vía no suele ser una convocatoria pública sino la formación en IA para empresas, que sí se construye sobre vuestras herramientas y vuestros documentos.

Gratis, público y bonificado: tres cosas distintas

La confusión más habitual no es sobre qué cursos hay, sino sobre qué significa cada etiqueta. Tres palabras que se usan como sinónimos y no lo son:

EtiquetaQuién lo financiaQué implica para ti
GratuitoUn fabricante, una fundación o la propia plataforma, que lo ofrece abiertoCoste cero y acceso inmediato, sin requisitos ni garantía de encaje con tu trabajo
Público o subvencionadoFondos públicos estatales, autonómicos o europeos, con gestión de una administraciónCoste cero para la persona, pero con requisitos de acceso, plazas limitadas y plazo de convocatoria
Bonificado (FUNDAE)La empresa, que después descuenta el importe en sus cotizacionesNo es gratis: consume el crédito anual de tu empresa, que es finito y caduca

La tercera fila es la que más malentendidos genera, porque para el trabajador que asiste el curso no tiene coste y parece gratuito. Para la empresa no lo es en absoluto: paga primero y bonifica después, dentro de un tope. El mecanismo completo, con quién hace cada trámite y dónde se caen los expedientes, está en formación bonificada en IA con el crédito de FUNDAE. Aquí basta con retener la diferencia: bonificado no es gratuito, y ninguno de los dos es lo mismo que público.

La vía del SEPE y los servicios autonómicos de empleo

Es la vía que la gente busca cuando escribe «cursos del SEPE», y también la que peor se entiende. El Servicio Público de Empleo Estatal coordina desde su área de formación el sistema de formación profesional para el empleo, pero la gestión de buena parte de esa formación está transferida a las comunidades autónomas. En la práctica, eso significa que el catálogo que puedes solicitar tú, con sus plazas y sus fechas, lo publica el servicio de empleo de tu comunidad, no una web estatal única.

De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera es que la oferta no es la misma en toda España: lo que se convoca en una comunidad puede no existir en otra, y lo que hubo el año pasado puede no repetirse. La segunda es que no hay una respuesta general a «¿hay cursos de IA en el SEPE?»: hay que mirarlo en el buscador oficial del servicio de empleo que te corresponda —el SOC en Cataluña, Lanbide en el País Vasco, y su equivalente en cada comunidad—, en el momento en que lo necesites. La página de formación del SEPE vale como puerta de entrada estatal, pero el catálogo con plazas y fechas vive en el servicio autonómico.

Dentro de esta vía conviven dos figuras que no son equivalentes. Están las especialidades formativas, acciones más cortas y orientadas a una competencia concreta, y están los certificados de profesionalidad, que acreditan una cualificación reconocida y tienen una estructura, una duración y unos requisitos de acceso bastante más exigentes. Si lo que hay disponible en tu zona relacionado con IA o competencias digitales cae en una u otra categoría, y qué acredita exactamente, es justo el dato que hay que comprobar en la convocatoria antes de inscribirse. Sobre qué acredita realmente cada tipo de papel, lo desarrollo en curso de IA con certificado: qué acredita.

Si estás en paro

Es el supuesto con más oferta, porque una parte importante de la formación para el empleo se dirige de forma prioritaria a personas desempleadas. El acceso pasa habitualmente por estar inscrito como demandante de empleo en el servicio de tu comunidad y por presentar la solicitud dentro del plazo de la convocatoria. A partir de ahí, los criterios de selección, la baremación y la lista de espera los fija cada convocatoria.

Lo razonable, si estás en esta situación, es hacerlo en este orden: comprobar tu inscripción, buscar en el catálogo oficial de tu servicio autonómico por área digital, y hablar con tu oficina de empleo si algo no queda claro. Es información que te va a dar la fuente oficial mejor de lo que te la puede dar cualquier artículo, incluido este.

Si estás trabajando

También existen programas dirigidos a personas ocupadas, aunque el volumen suele ser menor y algunas convocatorias priorizan determinados colectivos. Si eres autónomo, es habitual encontrar oferta específica canalizada a través de asociaciones profesionales o de organizaciones de economía social, con sus propias condiciones de acceso.

Y si trabajas por cuenta ajena en una empresa con plantilla, hay una segunda puerta que no depende de ninguna convocatoria: el crédito de formación de tu empresa. No es la misma vía ni funciona igual, y la trato en el siguiente apartado.

La vía FUNDAE: la paga tu empresa, no el Estado

Las empresas que cotizan por formación profesional disponen cada año de un crédito para formar a su plantilla, que se hace efectivo como bonificación en las cotizaciones a la Seguridad Social una vez impartida la formación. Quien lo gestiona y publica las condiciones es la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, con el procedimiento desglosado en su guía de cómo bonificarte. Es una vía distinta de la anterior: no hay convocatoria, no hay plazas y no hay competencia con otros solicitantes. Hay un crédito que es de tu empresa, que se agota y que caduca a final de ejercicio.

Para el trabajador esto se parece mucho a un curso gratuito, y por eso aparece en las mismas búsquedas; FUNDAE mantiene incluso un apartado propio para trabajadores con lo que puede pedir cada cual. Para la empresa es una decisión de presupuesto: elige en qué gasta un dinero que ya tiene asignado. Si la formación en IA es lo que necesita el equipo, encaja sin problema; si se contrata solo porque «el crédito se pierde», el resultado suele ser un curso que nadie aplica.

Un matiz que conviene decir claro: nadie puede garantizarte de antemano que una bonificación va a salir, porque depende de trámites, plazos y de quién actúe como entidad organizadora. Lo honesto es decir que te ayudamos a bonificarla —preparando la documentación de la acción formativa y coordinándonos con quien tramite— y no que el curso sea «100 % bonificable». Cómo se plantea el programa por esta vía se ve en formación en IA bonificada por FUNDAE.

Fundaciones, obra social y programas de fabricantes

Fuera del circuito de la formación para el empleo hay una tercera familia de oferta gratuita, más informal pero perfectamente real: iniciativas de fundaciones, programas de obra social de entidades financieras, planes de capacitación digital de organizaciones sin ánimo de lucro y rutas formativas abiertas que publican los propios fabricantes de software.

No las nombro una a una a propósito, por la misma razón que antes: aparecen y desaparecen, cambian de nombre y de condiciones. Lo que sí se puede describir es el patrón, que ayuda a saber qué esperar:

  • Suelen ser introductorias. Están pensadas para acercar el tema a mucha gente, no para resolver un caso profesional concreto.
  • La gratuidad puede tener letra pequeña. A veces es gratuito el contenido pero no el certificado, o hay una parte abierta y otra de pago. Conviene mirarlo antes de empezar, no al final.
  • La calidad es desigual. Algunas están muy bien construidas y otras son básicamente una acción de marca. Los mismos filtros que sirven para cualquier recurso —si explica también las limitaciones, si tiene ejemplos concretos y si está actualizado— sirven aquí.

MOOC universitarios y cursos abiertos

Varias universidades publican cursos abiertos en plataformas MOOC, y es la vía con mejor relación entre rigor y coste, que es cero o casi. El formato habitual es contenido gratuito con certificación de pago opcional, aunque también cambia según plataforma y curso.

Su fortaleza es la que cabe esperar de una universidad: los fundamentos bien explicados, con criterio y sin prisa comercial. Su límite también es previsible: están orientados a comprender, no a implantar. Te dan el marco conceptual de qué es un modelo de lenguaje y por qué se equivoca; no te dicen cómo montar el flujo de revisión de presupuestos de tu departamento.

Documentación oficial y prueba directa

La última vía es la más ignorada y probablemente la más rentable en tiempo, y es de primera mano: OpenAI publica su propia guía de prompt engineering con las estrategias que funcionan con sus modelos, Microsoft mantiene una versión gratuita de Copilot para particulares —distinta de la licencia de empresa de Microsoft 365 Copilot— y Google deja usar Gemini con cualquier cuenta. A eso se suman los cursos introductorios de las plataformas generalistas. Nada de esto exige convocatoria, inscripción ni espera, y lo actualiza quien construye el producto. Su límite se ve enseguida: explica la herramienta, no tu trabajo.

A eso se suma la prueba directa: abrir una cuenta gratuita de una herramienta de IA generativa y usarla para tareas reales, aprendiendo por ensayo y error. Es el recurso gratuito más extendido y el que menos se reconoce como tal, y para muchas personas es suficiente durante bastante tiempo.

Qué resuelve cada vía y qué no

VíaPara quién encaja mejorDónde se queda corta
SEPE y servicios autonómicosPersonas desempleadas, y ocupadas en las convocatorias que las admitenDepende de convocatoria, plazas y comunidad; el temario es general por definición
Crédito FUNDAEEmpresas con plantilla que quieren formación adaptada y ya tienen créditoNo es gratuita, exige trámites y plazos, y el crédito es limitado
Fundaciones y fabricantesPrimer contacto y nivelación rápida, sin requisitos de accesoNivel introductorio; la gratuidad a veces excluye el certificado
MOOC universitariosQuien quiere entender los fundamentos con rigor y a su ritmoOrientado a comprender, no a aplicar en un puesto concreto
Documentación y prueba directaPerfiles que aprenden solos y tienen tiempoSin acompañamiento, sin criterio de privacidad y sin nadie a quien preguntar

Cuándo un recurso gratuito es suficiente

Antes de seguir conviene decir lo que casi ningún artículo firmado por un formador dice: hay perfiles para los que lo gratuito no solo basta, sino que es la opción correcta, y pagar sería un gasto sin sentido.

  • Curiosidad personal. Quieres entender de qué habla todo el mundo, sin ninguna tarea concreta que resolver. La documentación oficial y un par de tutoriales introductorios cubren eso de sobra.
  • Primer contacto antes de decidir nada. Quieres saber si el tema te interesa lo suficiente como para dedicarle tiempo de verdad, antes de comprometer dinero u horas.
  • Perfil que aprende solo con soltura. Si ya tienes el hábito de aprender herramientas nuevas por tu cuenta —lees documentación, pruebas, te equivocas, ajustas—, un recurso gratuito bien elegido te llevará más lejos que a la media, porque el método de aprendizaje ya lo tienes resuelto. Lo único que te falta es contenido, y eso es justo lo que ofrece lo gratuito. Es el perfil en el que me reconozco: cada herramienta nueva que sale, sea de un proveedor cloud distinto o un asistente que no había tocado antes, la aprendo con documentación oficial y prueba directa, sin esperar a que un curso me la explique.
  • Tiempo disponible y sin presión de resultado. Si puedes dedicarle semanas sin que nadie espere algo concreto en una fecha, el ritmo lento y sin acompañamiento de lo gratuito deja de ser un problema.

Si te reconoces en alguno de estos cuatro casos, la respuesta honesta es que todavía no necesitas pagar nada.

El punto intermedio: aprender solo y pedir ayuda puntual

Entre formarse solo con lo gratuito y contratar una formación completa hay un punto intermedio que en la práctica elige mucha gente y que merece la pena nombrar: aprender lo básico por cuenta propia con los recursos de arriba y reservar el gasto para el momento en que aparece un obstáculo real —un proceso que no consigues resolver, una duda de privacidad que no sabes contestar, un resultado que no cuadra y no entiendes por qué—. Es una forma razonable de gestionar el presupuesto, y lo honesto es reconocer que ese momento de ayuda puntual existe, en lugar de fingir que un curso completo es la única alternativa a lo gratuito.

Donde deja de funcionar es al trasladarlo a un equipo de varias personas: cada una encuentra su obstáculo en un momento distinto, y sin sesión conjunta ni criterio compartido, la ayuda que recibe una no llega a las demás. Ahí el cálculo cambia, y una sesión con el equipo entero suele salir más a cuenta que resolver cinco veces por separado la misma duda.

Dónde se acaba lo gratuito

Ninguna de estas vías es mala, y varias son excelentes para lo que están hechas. El muro aparece siempre en el mismo punto: al pasar de «sé hacer prompts» a «quiero que esto funcione en mi empresa». Los vídeos enseñan funciones y trucos, pero rara vez resuelven qué herramienta usar, qué datos se pueden introducir, cómo adaptar el flujo a un departamento, cómo medir el ahorro o qué hacer cuando el resultado falla.

Esas cinco preguntas no son un fallo de la oferta pública ni de la gratuita: es que no están diseñadas para responderlas. Una convocatoria autonómica tiene que servir a personas de sectores muy distintos, y un curso abierto de un fabricante tiene que servir a cualquiera que use su producto. En cuanto la pregunta pasa a ser «con nuestros documentos, nuestras licencias y nuestras normas internas, ¿cómo lo hacemos?», el temario genérico deja de tener respuesta.

Si lo público no cubre tu caso

Empieza por lo público y por lo gratuito, en serio. Si estás en paro, la vía de tu servicio autonómico de empleo es la primera que hay que agotar. Si quieres entender el tema por curiosidad o nivelar conceptos, la documentación oficial y un MOOC universitario te van a llevar bastante lejos sin gastar nada.

El momento de plantearse otra cosa es cuando aparece el muro del apartado anterior: un equipo que tiene que aplicar esto a su trabajo real, con sus herramientas y con un criterio compartido de qué información no sale de la empresa. Ahí es donde encaja la formación en IA para empresas, y si trabajas solo, sin plantilla ni crédito de formación detrás, el punto de partida más ajustado es el curso de IA para autónomos.

Y si después de leer el mapa sigues sin saber qué vía te corresponde —si te conviene esperar una convocatoria, tirar del crédito de tu empresa o no necesitas nada de pago todavía—, esa es exactamente la conversación que resuelve media hora hablando con tu caso concreto delante. Si la respuesta es que con lo gratuito te sobra, te lo diré igual.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

¿El SEPE ofrece cursos de inteligencia artificial?

La formación profesional para el empleo se articula a través del SEPE y, sobre todo, de los servicios de empleo de cada comunidad autónoma, que son quienes convocan y gestionan la mayor parte de la oferta. Si hay acciones formativas relacionadas con inteligencia artificial o competencias digitales disponibles en tu zona en este momento, y con qué requisitos, es algo que solo se puede comprobar en el buscador oficial de tu servicio de empleo, porque cambia por comunidad y por convocatoria.

¿Puedo hacer un curso de IA gratis si estoy en paro?

Es el supuesto con más oferta pública, porque buena parte de la formación para el empleo se dirige de forma prioritaria a personas desempleadas. El acceso suele pasar por estar inscrito como demandante de empleo en tu servicio autonómico y por solicitar la plaza dentro del plazo de la convocatoria correspondiente. Los requisitos concretos los fija cada convocatoria, no el centro que imparte.

Si estoy trabajando, ¿también puedo acceder a formación subvencionada?

Sí, existen programas dirigidos a personas ocupadas, aunque el volumen de plazas suele ser menor y en algunas convocatorias se prioriza a determinados colectivos. Además, si trabajas por cuenta ajena, tu empresa dispone de otra vía distinta: el crédito de formación de FUNDAE, que no es formación gratuita sino formación que paga la empresa y después bonifica en sus cotizaciones.

¿La formación bonificada por FUNDAE es lo mismo que un curso gratuito?

No. En la formación bonificada la empresa paga el curso y luego se aplica una bonificación en las cotizaciones a la Seguridad Social, hasta el límite del crédito que tenga ese año. Es dinero de la empresa, es finito y caduca a final de ejercicio. Para el trabajador puede no suponer coste, y de ahí viene la confusión, pero para la empresa no es gratis.

¿Un curso público de IA sirve para una empresa que quiere formar a su equipo?

Sirve para nivelar conceptos y para que cada persona llegue con una base común, y eso ya es mucho. Lo que no hace es trabajar con las herramientas que tenéis contratadas, con vuestros documentos reales ni con vuestro criterio de qué datos no deben salir de la empresa, porque está diseñado para un público amplio y no para un departamento concreto.

¿Cuándo basta con un curso gratuito de IA y cuándo no?

Basta cuando la formación es para ti solo, sin fecha límite y sin una tarea concreta que resolver: curiosidad personal, primer contacto antes de decidir nada, o un perfil que ya tiene el hábito de aprender herramientas nuevas por su cuenta. Deja de bastar cuando hay un equipo que debe aplicar la IA a sus propios documentos con un criterio común, porque un recurso pensado para cualquiera no trabaja con vuestras licencias, no da seguimiento cuando alguien se atasca y no plantea qué información no debe salir de la empresa.

¿Merece la pena esperar a que salga una convocatoria pública?

Depende de la urgencia. Si el objetivo es formación individual sin fecha límite, esperar a una convocatoria tiene sentido. Si hay un proyecto en marcha o un equipo que necesita resolver algo este trimestre, esperar a una convocatoria que quizá no se abra en tu comunidad ni cubra tu caso es un riesgo de planificación, no un ahorro.

Siguiente paso

Empecemos por media hora

Una sesión de diagnóstico de 30 minutos para ver qué necesita tu equipo. Si no encaja, te lo digo y no perdemos más tiempo.